Electrofulguración y cauterización de lesiones de la piel
La electrofulguración usa corriente eléctrica de alta frecuencia para destruir una lesión superficial de la piel con calor controlado. En la conversación diaria se le dice cauterizar o quemar la lesión. Es un procedimiento de consultorio, con anestesia local, y resuelve en una sesión lesiones que de otro modo requerirían cirugía y sutura.
Qué lesiones se tratan así
Los acrocordones o fibromas blandos del cuello, las axilas y los párpados son la indicación más pedida. También se usa en queratosis seborreicas, en hiperplasias sebáceas, en angiomas rubí, en granulomas piógenos, en molusco contagioso resistente y en algunas verrugas. Y hace parte del manejo quirúrgico de ciertos tumores superficiales cuando el diagnóstico ya está confirmado, combinada con legrado.
Para las lesiones del cuello y las axilas explicamos aparte por qué aparecen y cuándo conviene retirarlas en verrugas en cuello y axilas.
Cómo es el procedimiento
Se limpia la zona y se aplica anestesia local, que puede ser en crema para lesiones muy pequeñas o inyectada. Después la punta del equipo actúa sobre cada lesión durante fracciones de segundo. Se siente el pinchazo de la anestesia y se percibe olor a quemado, que incomoda pero no significa daño. Una sesión con varias lesiones toma entre quince y treinta minutos y el paciente vuelve a sus actividades el mismo día.
La profundidad se graduá: aplicar de más deja una marca deprimida, aplicar de menos hace que la lesión vuelva. Ese equilibrio es lo que separa un resultado limpio de una cicatriz innecesaria, sobre todo en la cara y en los párpados.
La recuperación
Queda una costra pequeña que se desprende sola entre siete y catorce días; en el tronco y las piernas puede demorar más. Debajo la piel queda rosada durante varias semanas y luego se empareja. Los cuidados son lavar suave, aplicar lo indicado, no arrancar la costra y usar protector solar sobre la zona durante al menos tres meses: el sol sobre piel recién cicatrizada es lo que deja la mancha oscura que la gente atribuye al procedimiento.
En pieles morenas la mancha posterior es más frecuente. Suele ser temporal, pero puede tardar meses en aclarar, y por eso conviene advertirlo antes y no después.
Lo que nunca debe hacerse
No se cauteriza una lesión sin saber qué es. El calor destruye el tejido y con él la posibilidad de estudiarlo: si esa lesión era un cáncer de piel, el diagnóstico se pierde y el tumor sigue creciendo bajo una cicatriz que se ve sana. Cualquier lesión pigmentada que cambió, que sangra o que no termina de sanar se biopsia primero.
Tampoco debe hacerse en casa. Los aparatos que se venden por internet para quemar verrugas y lunares no permiten controlar la profundidad y dejan cicatrices que después son más difíciles de corregir que la lesión original; lo explicamos con detalle en riesgos del cauterizador casero.
Quien tenga marcapasos o desfibrilador debe avisarlo antes, porque cambia el tipo de equipo y la técnica que se usa.
Preguntas frecuentes
¿Duele?
Con anestesia, no. Lo molesto es el pinchazo inicial. Después puede quedar un ardor leve unas horas que cede con analgésicos comunes.
¿Vuelven a salir?
La lesión tratada no vuelve, pero pueden aparecer nuevas en la misma zona, sobre todo los acrocordones, que se relacionan con el roce, el sobrepeso y factores metabólicos. Por eso a veces vale la pena estudiar esa causa de fondo.
¿Cuántas lesiones se pueden tratar en una sesión?
Varias decenas si son pequeñas. Cuando son muchas y grandes conviene dividir en dos sesiones para que la recuperación sea más cómoda.
¿Electrofulguración, crioterapia o láser?
Depende de la lesión y del tipo de piel. La electrofulguración da control milimétrico y buena hemostasia; la crioterapia es más rápida en lesiones múltiples y superficiales pero aclara más la piel; el láser tiene ventajas en lesiones vasculares. La elección se hace en consulta.
Los resultados varían según cada paciente; esta información no reemplaza la valoración médica.
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Contenido revisado por el Dr. Daniel Cuestas, médico dermatólogo (Universidad El Bosque), docente universitario e investigador. Última revisión: septiembre de 2026.




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