Cómo elegir protector solar: guía práctica para Bogotá
Un protector solar bueno es el que usas todos los días, en la cantidad correcta. Antes de eso, sin embargo, hay que entender la etiqueta. Aquí explicamos qué significa cada sigla, qué textura conviene según tu piel y por qué en Bogotá la protección no se negocia ni en días nublados.
FPS: la protección contra UVB
El factor de protección solar (FPS o SPF) mide cuánto protege contra la radiación UVB, la que produce quemadura. Aplicado en la cantidad del laboratorio, un FPS 15 filtra cerca del 93 % de los UVB, un FPS 30 cerca del 97 % y un FPS 50 cerca del 98 %. La diferencia entre 30 y 50 parece pequeña, pero en la vida real casi todos aplicamos menos producto del necesario, y un número más alto compensa en parte ese error. Para uso diario en Bogotá recomendamos FPS 50 o más.
Protección UVA: la que casi nadie revisa
La radiación UVA penetra más profundo, atraviesa vidrios y nubes, y está relacionada con manchas, envejecimiento y cáncer de piel. El FPS no la mide. Busca alguno de estos indicadores:
PA+ a PA++++: sistema asiático. Más cruces, más protección UVA. PA++++ es el nivel más alto.
PPD: valor numérico de protección UVA. Un PPD de 16 o más equivale a PA++++.
Círculo con las letras UVA: estándar europeo. Indica que la protección UVA es al menos un tercio del FPS.
"Amplio espectro": estándar de Estados Unidos. Garantiza una protección UVA mínima, pero no dice cuánta.
Luz visible e infrarrojo
La luz visible, sobre todo la azul-violeta, oscurece las manchas en pieles morenas y es un factor clave en el melasma. Los filtros UV comunes no la bloquean. Los protectores con color, que contienen óxidos de hierro, sí la reducen. Si tienes melasma u otras manchas en la piel, un protector con color es la opción más útil. Sobre el infrarrojo hay menos evidencia; algunos productos añaden antioxidantes con ese fin.
Filtros minerales y orgánicos
Los filtros minerales (óxido de zinc y dióxido de titanio) se quedan en la superficie y reflejan y absorben la radiación. Irritan poco y son los preferidos en piel sensible, rosácea y niños. Su desventaja histórica era el tono blanco, que las fórmulas actuales y las versiones con color han reducido. Los filtros orgánicos absorben la radiación y permiten texturas más ligeras. Muchos productos combinan los dos, y ambos tipos son seguros cuando están aprobados por la autoridad sanitaria.
Textura según tu tipo de piel
Grasa o con acné: gel, fluido o "toque seco", con la etiqueta no comedogénico. Si te salen granitos con los protectores, mira el video sobre ese tema al final de la página.
Seca: crema o loción con ingredientes hidratantes como glicerina o ceramidas.
Sensible o con rosácea: filtros minerales, sin perfume y sin alcohol.
Madura: cremas con antioxidantes; con color si hay manchas.
Morena: con color, en un tono que se funda con tu piel, para cubrir la luz visible sin dejar velo gris.
Niños: minerales y específicos para su edad. En bebés menores de seis meses se prefiere sombra y ropa en lugar de protector.
Resistencia al agua
"Resistente al agua" significa que mantiene su FPS tras 40 minutos en el agua; "muy resistente", tras 80 minutos. No existe un protector a prueba de agua. Después de nadar o sudar mucho, y al secarte con toalla, hay que volver a aplicar.
Cuánto aplicar y cada cuánto
El FPS de la etiqueta se mide con 2 mg por centímetro cuadrado de piel. Para la cara y el cuello, una forma práctica de acercarse es la regla de los dos dedos: dos líneas de producto a lo largo del índice y el medio. Aplica 15 minutos antes de salir y vuelve a aplicar cada dos o tres horas si estás al aire libre. Si trabajas en interiores lejos de ventanas, una aplicación en la mañana y otra al mediodía suelen ser suficientes.
Bogotá: altura e índice UV
Bogotá está a unos 2.600 metros sobre el nivel del mar. Con la altura hay menos atmósfera que filtre la radiación, y la ciudad está cerca de la línea del ecuador, donde el sol cae más vertical todo el año. Por eso el índice UV del mediodía suele llegar a niveles muy altos o extremos, incluso con cielo nublado. Consulta el índice UV del día en la aplicación del clima y, cuando esté en 8 o más, suma sombrero y sombra entre las 10 de la mañana y las 3 de la tarde.
Errores comunes
Aplicar un tercio o menos de la cantidad necesaria.
Confiar solo en el FPS del maquillaje o de la crema hidratante.
No volver a aplicar después de sudar o nadar.
Olvidar orejas, cuello, dorso de las manos y labios.
Usar protector solo en vacaciones o en días soleados.
Pensar que la piel morena no necesita protección.
Abajo encontrarás los videos cortos del Dr. Cuestas: lo que debes saber aunque ya uses protector (partes 1 y 2) y por qué algunos protectores sacan granitos.
¿Quieres una valoración? Escríbenos por WhatsApp o agenda tu cita.
Los resultados varían según cada persona; esta información no reemplaza la consulta médica.
Contenido revisado por el Dr. Daniel Cuestas, médico dermatólogo. Última revisión: septiembre de 2026.
