Subcisión para cicatrices de acné: cómo se hace y qué esperar
La subcisión es un procedimiento que, con una aguja o una cánula, suelta por debajo de la piel las bandas de fibrosis que mantienen hundida una cicatriz de acné. Es la técnica que más cambia las cicatrices onduladas (rolling): esas depresiones anchas, de bordes suaves, que se notan con la luz del techo o en una foto con flash y casi desaparecen de frente. El panorama completo de técnicas está en la guía de cicatrices de acné; aquí va el detalle de esta.
¿Qué hace exactamente la subcisión?
Debajo de una cicatriz ondulada hay tractos de tejido fibroso que unen la dermis con los planos profundos. Mientras esas bandas sigan ahí, ningún láser ni peeling levanta la depresión, porque el problema no está en la superficie. La subcisión corta esas uniones. Al soltarse, la cicatriz sube en parte de inmediato, y el pequeño sangrado que queda en el espacio liberado se organiza en tejido nuevo durante las semanas siguientes.
¿Para qué tipo de cicatriz sirve y para cuál no?
Funciona en cicatrices rolling y en algunas boxcar anchas de bordes poco marcados. Hay una prueba sencilla que orienta: si al estirar la piel con dos dedos la depresión se aplana, la cicatriz es distensible y suele responder bien. Si no cambia, hay más fibrosis o pérdida de tejido, y casi siempre hará falta combinar técnicas.
En las cicatrices en pica hielo (icepick) aporta poco. Son túneles estrechos que se tratan mejor con TCA en técnica CROSS o con punch.
¿Se hace con aguja o con cánula?
Con cualquiera de las dos, y a veces con ambas en la misma sesión. La aguja tiene filo y corta con precisión bandas pequeñas y firmes; sirve para cicatrices aisladas. La cánula, de punta roma, recorre un área amplia desde un solo orificio con menos morados; se prefiere cuando hay muchas rolling juntas.
Cómo es el procedimiento paso a paso
Primero se marcan las cicatrices con la persona sentada y luz lateral, porque acostado muchas se borran. Se limpia la piel con antiséptico y se infiltra anestesia local; ese pinchazo es lo que más se siente de toda la sesión. Luego se introduce el instrumento bajo cada cicatriz y, con movimientos en abanico, se liberan las bandas.
Al terminar se hace compresión durante varios minutos para limitar el hematoma y, si estaba planeado, se aplica el relleno o el plasma en ese mismo momento. La sesión toma entre 30 y 60 minutos.
Recuperación día a día
Días 1 a 3: inflamación y sensación de tirantez. La zona se ve más abultada que antes, lo cual es esperable, y los morados aparecen desde el primer día. Días 4 a 7: la inflamación baja y los morados pasan a verde o amarillo; desde el segundo o tercer día se pueden cubrir con maquillaje si no hay heridas abiertas. Semana 2: en la mayoría de personas la cara ya se ve normal a distancia de conversación, aunque pueden palparse nódulos pequeños que se reabsorben solos. Semanas 4 a 12: se ve el resultado real de esa sesión, a medida que madura el colágeno nuevo.
Conviene suspender el ejercicio intenso 48 horas, dormir boca arriba la primera noche y usar protector solar todos los días. Si tomas aspirina u otro medicamento que aumente el sangrado, avísalo en la valoración; nunca lo suspendas por tu cuenta si te lo formuló otro médico.
¿Cuántas sesiones se necesitan?
Lo habitual son dos o tres, separadas por cuatro a seis semanas. Parte de las bandas vuelve a formarse después de la primera, y las sesiones siguientes consolidan lo ganado. No todas las cicatrices responden igual: las anchas y blandas mejoran más que las pequeñas y duras, y la respuesta cambia de una persona a otra.
¿Con qué se combina?
El riesgo de la subcisión sola es que la piel vuelva a pegarse al fondo antes de que se forme colágeno suficiente. Para evitarlo se deja algo en el espacio liberado. El ácido hialurónico funciona como separador y da un cambio visible el mismo día. El plasma rico en plaquetas (PRP) no aporta volumen, pero puede favorecer la reparación; los estudios en cicatrices de acné son alentadores, aunque pequeños. En cicatrices extensas, un bioestimulador diluido es otra opción.
Cuando la parte profunda está resuelta, la superficie se trabaja con láser CO2 fraccionado o microneedling, dejando cuatro a seis semanas de intervalo.
Riesgos y quién no es candidato
Lo esperable son morados, inflamación y nódulos transitorios. Con menor frecuencia aparecen un hematoma grande que hay que drenar, infección, manchas oscuras posinflamatorias en piel morena o un pequeño relieve por exceso de tejido cicatricial, que suele mejorar con el tiempo o con una infiltración.
No es buen momento si tienes acné activo en la zona: primero se controla el acné. Tampoco con infección local, embarazo, trastornos de la coagulación o anticoagulantes que no se pueden ajustar, antecedente de queloides (se valora con cautela) o la expectativa de quedar con la piel completamente lisa.
Preguntas frecuentes
¿Duele la subcisión?
Con anestesia local, durante el procedimiento se siente presión, no dolor. Lo molesto es el pinchazo inicial y la sensibilidad de los dos o tres días siguientes, que suele manejarse con acetaminofén.
¿Cuándo se ve el resultado?
Parte del cambio se nota el mismo día, pero luego la inflamación lo esconde. El resultado de cada sesión se juzga entre el primer y el tercer mes.
¿Puedo hacerla si estoy tomando isotretinoína?
La evidencia actual es menos restrictiva que hace unos años con los procedimientos menores, pero se decide caso por caso. Más detalles en isotretinoína: mitos y verdades.
¿El resultado es permanente?
Las bandas cortadas y el colágeno formado tienden a mantenerse. Lo que se reabsorbe con los meses es el relleno, si se combinó con ácido hialurónico. Con los años, el envejecimiento normal de la piel puede volver a marcar un poco las cicatrices.
Los resultados varían según cada paciente; esta información no reemplaza la valoración médica.
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Contenido revisado por el Dr. Daniel Cuestas, médico dermatólogo. Última revisión: septiembre de 2026.



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